Sobre la Comida de los Perros y la Industria del Software

Leonardo Herrera
Creado: 8/1/2002
Última Actualización: 21/9/2004

¿Sabían ustedes que Internet es un vasto océano de conocimientos? (aunque mucha de esta vastedad no tiene más que unos centímetros de profundidad...)

En esta búsqueda incansable me topé un buen día con una página llamada Joel On Software. Resulta que este tipo sabe mucho sobre Software Management, que es algo así como lo que realizan (o lo que deberían realizar) nuestros Jefes de Proyecto en el área del desarrollo informático. No obstante, muchas de las prácticas que predica Joel Spolsky -ese es su nombre completo- son completamente ignoradas en nuestro medio. Algo ya he escrito acerca de esto en otro artículo sobre Especificaciones Funcionales; pero ahora quiero comentar sobre Comer tu Propia Comida de Perro.

Si desean un artículo (en inglés) completo con anécdotas y todo, deberían leer aquí. Joel explica en gran detalle las implicaciones y cuáles son los motivos que deberían mover a toda compañía usar sus propios productos de forma regular. Si lo que buscan es sólo tener una idea de que se trata, les contaré que es la premisa fundamental de que toda compañía debería ser obligada a usar con fines prácticos el software que desarrolla. ¿Se imaginan si Microsoft en su correo interno no usara Outlook? (tengo mis dudas al respecto) ¿Se imaginan si Oracle usara otro motor de base de datos?. Gran parte del éxito del software producido por estas grandes casas es debido a que diariamente son usados por las mismas personas a cargo de desarrollarlo. Cuando llevas a la práctica real tu propio software, te das cuenta que usualmente no es más que una pila de basura inservible, pero con potencial. Si estás obligado a usarlo, te esmerarás en mejorarlo, aunque sea para liberar algo de tu propio dolor. En este momento estoy disfrutando mantener mi página personal con mi producto estrella, ePublish. Al usarlo me he dado cuenta de cuales son las tareas más frecuentes que necesita alguien que no tiene mayores aspiraciones. Es cierto, tiene muy pocas "features"; debo confesar que me ha costado no agregarle trescientas doce mil ochocientas treinta y seis juguetes para darle un "toque especial", pero si intentase agregarle todas estas características que pululan en mi mente jamás terminaría de desarrollarlo. Y necesito urgentemente terminarlo.

Usándolo, he podido saber qué características son esenciales para que se convierta en un programa no sólo útil, sino además usable.

Con esta sana práctica creo que estoy en condiciones de entregar un producto placentero para el usuario, además de útil. Luego podré preocuparme de agregarle ese microgenerador de pulsaciones cuánticas hipermegatrolicanticas para desperpiflar ocirontes... por el momento, puedo poner fotografías, formatear texto y agregar hipervínculos, y eso es suficiente, al menos por esta versión.

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