¡Más pipas!

Leonardo Herrera
Creado: 1/12/2003

Buéh, nadie ha escrito sobre sus locales favoritos. Será, de momento mi favorito es aquel local en el Pasaje Matte. En fin.

Fabricando una pipa

Así es, ya he comenzado a fabricar mi pipa. A pura lija me hice una Poker (¡popeye!) enorme. Tiene su historia, en todo caso: mientras hablaba con mi padre sobre la posibilidad de fabricar pipas de manera comercial, comenzamos a buscar en su taller madera de Lenga. Tenía varios trozos, pero eran sólo tablas. Mientras conversábamos sobre las características que se deben concentrar en un tipo de madera como para ser candidata a una pipa, de repente se acordó de unos palos que compró en el sur. Resulta que en un fundo se encontraron varios tablones de una madera llamada ciruelillo, que llevaban más de 50 años enterrados. La madera de ciruelillo es extrañamente perfecta: su veta es compacta, hermosísima a la vista. Como mi padre tiene su huincha para cortar (sierra de banda, le llaman en otras partes) en la VI región, lo acompañé al taller de un amigo (otra historia) y ahí cortamos para hacer dos pipas. Estuve lijando todo el sábado, hasta las cuatro de la mañana. El domingo le hice los agujeros. La traje al trabajo por si Marito había traído su cámara, pero no la trajo, así que mañana posteo imágenes. ¿Lo bueno? Mis compañeros creyeron que la pipa había sido hecha con torno. Awwww yeah.

Notas

La unión entre la boquilla y la cánula es un sector particularmente difícil de hacer, o mejor dicho, de pulir. Hay que usar papel de lija de diferentes graduaciones. Las lijas con género son mucho mejor que la lija de papel común. Es casi imprescindible contar con una máquina para lijar; a menos que se quiera pasar 8 o 10 horas lijando. Me duelen los dedos, pero estoy feliz.

 

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